viernes, 3 de abril de 2009

La autobiografía en el cómic

Persépolis de Marjane Satrapi (iraní)

Para situarnos
El primer libro de Persépolis fue publicado en el 2000 por L’Association. Y obtuvo el premio “Coup de coeur” al mejor autor revelación del Salón de Angoulême. En el 2001, se publica el segundo libro y recibe el premio al mejor guión, también en el Salón de Angoulême. El libro 3 y 4 consiguen una aclamación mayor y la consagración de la autora a nivel internacional. En España recibe el 1º Premio de la Paz Fernando Buesa Blanco.

La autobiografía en el cómic
Entremos en materia. Al tratarse de una autobiografía ficcionada la autora se permite la licencia de narra su vida a través de la protagonista, por eso, ésta, se dirige al lector constantemente. Este recurso no es el más recomendado para un medio como el cómic, creado especialmente para mostrar un historia (como en el cine) y no para narrarla, como ocurre en la literatura. De hecho este cómic no está construido con el mismo método que el cómic norteamericano donde se muestra una historieta de principio a fin. En este caso, la autora mezcla recursos literarios -como la narración de los acontecimientos de la historia y vida de la protagonista a través de ella (donde el dibujo sirve de ilustración gráfica a lo que dice la protagonista), con recursos del relato gráfico, donde la autora muestra la vida de la protagonista articulando de manera complementaria ilustración y diálogos.

A pesar de lo dicho, la autora maneja estos recursos con tal soltura y seguridad técnica que le permite mantener la atención e interés del lector sin dificultad. Sobre todo gracias al recurso retórico de la ironía y la naturalidad y frescura dramática. Con una ventaja extraliteraria a su favor: el interés que siempre ha despertado en los lectores occidentales las aventuras situadas en otras culturas claramente diferenciadas.

La estructura
La autobiografía está dividida en cuatro libros ordenados cronológicamente, precedida por una introducción histórica de Irán a cargo de David B. y una historieta final cuyo contenido se excede dramáticamente a la autobiografía. Cada libro esta dividido a su vez en diez historietas a través de la cuales narra y muestra una etapa diferente de su vida. Estas historietas tienen continuidad biográfica, pero no dramática.

Antes de empezar
El libro incluye una introducción histórica de Irán a cargo de David B. Se trata de un simple repaso cronológico a la historia de Irán para situar al lector antes de empezar la autobiografía ficcionada. No esta dramatizada; aunque sí, ligeramente ilustrada.

Libro 1
En esta primera parte la autora plasma las vicisitudes de una niña iraní de 10 años de educación liberal, Marji, con su país (Irán, de origen Persa), hasta la instauración de la República Islámica. El cambio de un régimen democrático y laico, a otro dictatorial y religioso: la Republica Islámica.

Tengo que decir a favor de la autora que su recurso de contrastar la dureza de la realidad marginal de una dictadura con la mirada inocente e ingenua de una niña, permite al lector digerir con gusto e interés su difícil realidad biográfica. Existe continuidad biográfica e histórica entre las historietas, pero no tiene estructurado dramáticamente el álbum, como si fuera un único relato divido en diez partes.

Libro 2
La segundo parte se centra en los conflicto de Marji con el Régimen de su país, cuando deja de ser una niña y se convierte en una adolescente. Al final de libro sus padres optan por sacarle del país para mandarla a Austria con unos amigos, pese a contar con solo 14 años de edad.

Como en el libro 1º, cada de las historietas mantienen el interés del lector por sí sola (por lo que pasa en ellas y como te lo cuenta la autora), pero su intensidad dramática no va en aumenta conforme trnascurren los episodios, hasta un clímax insostenible para la protagonista -al igual que en un relato de ficción tipo-. La autora decide en la última historieta creer una situación (los conflictos de una estudiante crítica con el sistema educativo la llevan casi a la expulsión) que induzca a sus padres la necesidad de mandarla a Austria. Eso significa que el libro se cierra por voluntad de la autora y no por lógica dramática. Por eso, si la autora hubiese decidido seguir contando historietas en esta etapa de la vida, lo hubiera hecho tantos episodios como quisiere.

Libro 3
En el tercer libro narra cómo le va la vida, cuando se instala en Austria. Y le va, fatal. Tan mal que prefiere volver a su país y reencontrarse con el Régimen del que salió huyendo.

En este álbum se produce un cambio significativo en la esencia dramática del relato: el conflicto que se crea entre una niña educada con mentalidad occidental y democrática, viviendo con las inclemencias y falta de libertad de un régimen dictatorial; por otro conflicto: el de las dificultades que pasa una joven inmigrante en occidente. Como su protagonista llega a decir en una de sus viñetas, en Irán es una occidental atrapada en una dictadura y en Austria es una inmigrante inadaptada e inaceptada por los occidentales. Siempre ha estado fuera de lugar. Difícil vida para la protagonista.

Los recursos dramáticos que utiliza en el libro 3 son los mismos que en el libro 1 y 2: la ironía y los conflictos derivados de la falta de adaptación al medio social occidental. Pero sin embargo, estos recursos, no tienen la misma eficacia que en el libro 3.
¿Por qué? En mi opinión, por tres razones:

la 1ª, dramáticamente es mucho más intenso y conmovedor el drama de un país en dictadura (álbum 1 y 2, con asesinatos de estado, y presos políticos) que los conflictos internos de una adolescente en un país democrático, por muy inmigrante que sea (libro3).

La 2ª razón, el contraste entre la educación liberal de la protagonista y un régimen dictatorial es más radical, y por lo tanto, más dramatizable e interesante que el contraste entre esa misma educación y la cultura occidental -incluso teniendo en cuenta los radicalismos personalizados con que se topa la protagonista por su condición de inmigrante-.

Y la 3ª, en el libro 1 y 2 profundiza más en el contraste de culturas que en el libro3, dónde la autora no muestra en absoluto las razones de por las qué el nihilismo occidental entra en conflicto con la protagonista.

Se podría añadir una 4ª, pero ésta sería extraliteraria. Es más exótico para el lector que le narren los conflictos derivados de una cultura lejana (la islámica y persa) que de su propia cultura (democrática-occidental).

No obstante, el contenido de esta parte puede resultar interesante para el lector adolescente, ya que realmente la autora cuanta su viaje iniciático desde la niñez a la vida adulta -con todos los complejos y dudas que se presentan en esta etapa tan difícil de la vida de una persona-.


Libro 4
En el cuarto libro muestra el retorno de la protagonista a su país, a su pasado, a su infancia; para, una vez recuperado sus raíces, convertirse definitivamente en una adulta. Y acaba dónde termina el libro 2: en el deseo de Marjane de escapar del régimen rumbo a Europa. La diferencia, esta vez, es que en lugar de Austria decide irse a Francia; que en lugar de irse pensando en volver, se va para siempre; y que en lugar de salir del país por prescripciones paternas, lo hace por decisión personal.

En cuanto al contenido, tiene ingredientes de los libros 1 y 2: los conflictos con el régimen; y elementos del libro 3: superar su paso a la vida adulta (el amor, la profesión, etc.). Pero, al reproducirse básicamente los mismos conflictos con el régimen de la protagonista que el libro 1 y 2, las historietas pierden la frescura de la primera vez; y también el impacto emocional que produce en el lector el choque entre la inocencia de una niña y la pervisidad de una dictadura. Debido a que ahora esa niña ya es adulta, y el lector sabe lo que le espera de antemano a la protagonista.

En lo que se refiere a la forma, el texto mantiene el mismo ritmo narrativo, recursos dramáticos (la ironía y la utilización de la protagonista como narradora de la historia) y estilo gráfico (grafismo naif y en blanco y negro).

Al final
Persépolis cierra con una historieta con el mismo estilo grafico, pero en lugar de blanco y negro, en color. Esta historieta esta totalmente fuera de la autobiografía y se puede entender con claridad la inteción de la autora de aprovechar la ocasión para criticar la opinión que la sociedad occidente tiene sobre su país.

La forma en el texto y el grafismo
Con un estilo sencillo en el dibujo y la ausencia de ornamentos decorativos en las viñetas, la autora consigue representar con acierto el mundo visto a través de la mirada inocente de una niña y su incontestable sinceridad infantil. Es, precisimente, esta mirada la que crea la comicidad en todo momento con el lector, al ayudarlo a digerir con simpatía y humanidad la terrible realidad social que atraviesa la falta de libertades en su país. Esta trágica realidad está representada con la enorme austeridad que transmite el dibujo en blanco y negro.

En sus viñetas se alternan textos explicativos con diálogos, con dibujos que, a veces, ilustran lo dicho por los personajes y, otras, complementan con los diálogos.

Por regla general, el título de las historietas no responde al tema central tratado en cada una de ellas, sino a una anécdota o elemento simbólico dentro de las historietas.

Hasta aquí el análisis de Persépolis. Para mí, ésto es lo más destacable de la obra. Pero seguro que me he dejado atrás aspectos descacables de la misma que a vosotros os gustaría comentar. Soy todo oído.